martes, 13 de marzo de 2012

CAPÍTULOS 5 Y 6


CAPÍTULO 1 - Londres, nuevo hogar, nueva vida


CAPÍTULO 2 - Al hospital corriendo

CAPÍTULO 3 - El momento que no pasó

CAPÍTULO 4 - ¿Me estoy enamorando?


CAPITULO 5- Ángel, adiós

(Narra ______)
Cogí el móvil y llamé a Ángel.
-______, amor, ¿has visto mi mensaje?
-Sí, de eso precisamente quería hablarte.
-Dime- de fondo escuché a una chica pidiendo que colgará
-Emm… Ángel, ¿dónde estas?
-En casa, son las 10, ¿dónde pretendes que este?
-Mientes, acabo de escuchar la voz de una chica 
-Eh?? Que va! Sabes que mi madre no me deja a entrar amigos ni amigas en casa a partir de las 8. Sería mi madre
-Ángel, esa no era tú madre. ¿No me digas que vuelves a estar con Marta?
-Cuelga ya cariño…-dijo una voz de chica de fondo.
-SI, ES ELLA, ESTAS EN SU CASA, ¿COMO LA OTRA VEZ NO? Prometiste que no volvería a ocurrir, y por eso te perdone-dije entre lágrimas.
- ¡______ como puedes desconfiar de mi! ¡Créeme, estoy en mi casa!
-Pues si estas en tu casa llámame desde tu fijo, si no lo haces en menos de tres minutos, esto se habrá acabado, y olvídate de que te espere aquí en Londres. –dije llorando y colgué.

Estuve esperando la llamada mucho rato, y cuanto más esperaba más lloraba, me senté en la puerta del hospital y a los 15 minutos vi como Harry salía y se acercaba a mí. Al verme se sentó a mi lado.
-¿Qué te pasa?
-Acabo de dejarle…-dije todavía llorando
-Vaya… lo siento mucho
-Le he pillado, estaba en casa de una chica con la que hace menos de tres meses me puso los cuernos.
-Imbécil, no sabe aprovechar lo que tiene. 

Y sin decir nada más me abrazo silenciosamente, gesto que agradecí porque lo necesitaba.
-Gracias
-¿Gracias por que?
-Por animarme
-No me tienes que dar las gracias por eso- entonces me dio un beso en la mejilla.

El pulso se me aceleró y hundí mi cabeza en su hombro, él me volvió a abrazar, y estuvimos así unos minutos.
-______
-Dime
-Acaba de salir Elena de la consulta, tiene el brazo roto, pero aun le tienen que hacer unas pruebas más y escayolárselo.
-Joder… Pobre Elena.
-Sí… ¿Quieres que vayamos dentro?
-No, prefiero quedarme aquí fuera, vete tú si quieres.
-No, en estos momentos no es bueno que estés sola, he pasado por una situación parecida a la tuya, y lo que menos me convenía era la soledad.
-Muchas gracias Harry.
-No me lo agradezcas… para mí es un placer.

Estuvimos acurrucados en el suelo unos veinte minutos, hacía fresco y Harry me ofreció su chaqueta. Entonces salieron los chicos a tomar el aire y nos vieron ahí.
-Hombre… ¿Pero a quien tenemos aquí? A la parejita feliz-dijo Liam


CAPITULO 6- 
-Harry, ¿como puedes estar haciéndome esto? ¡Yo te quiero!-dijo Louis
-Idiota-dijo Harry a la vez que le pegaba de broma.
-Los médicos están tardando mucho, ¿queréis que vayamos a dar una vuelta? Ya se lo he dicho a tu madre ______ -dijo Liam
-No gracias, ir vosotros, prefiero quedarme aquí.
-¿Segura?
-Sí, sí, pero gracias igualmente.
-¿Tú vienes Harry?
-No, me quedo aquí también esperando.
-Bueeeeno vale, pero no hagáis cosas cochinas eh! –dijo Louis guiñándonos un ojo

Nos reímos y se fueron. Estuvimos en silencio como unos 5 minutos. Soy imbécil, estaba al lado del chico que millones de chicas desean y yo no hacía más que pensar en Ángel, entonces me derrumbé y volví a llorar.
-Ehh ehh pequeña, tranquila, ¿por qué lloras?
-Joder… es que, yo le quiero muchísimo, y esto me duele…
-Tranquila, no llores, él no merece tus lágrimas, seguro que…

No le dio tiempo a terminar la frase cuando sonó mi móvil, era Ángel, mire el móvil con inseguridad…
-No lo cojas, te pondrás peor.
-Debo cojerlo

Entonces le dí al botoncito verde, se oía una voz apagada…
-______...
-¿Qué quieres? –dije, intentando que no se notara que estaba llorando.
-Lo siento mucho, te voy a decir la verdad… Sí, estaba con Marta, pero no ha pasado nada ¿sabes? Porque yo solo te quiero a ti.
-Me gustaría creerte, pero no puedo… Ya me hiciste esto una vez y te perdoné, no esperes que lo vuelva a hacer. Adiós.

Colgué. Tiré el móvil al suelo y lloré, lloré mucho. Entonces me di cuenta de que Harry seguía ahí, cogió el móvil del suelo, se acercó y a mi y me abrazó, entonces le abracé fuerte.

(Narra Harry)
Sus lágrimas caían sobre mi camiseta, estaba realmente dolorida, y eso me hacía daño a mí también. Tenía una cosa clara, si veía a ese tal Ángel se iba a enterar. 
-Harry…
-Dime
-¿Podemos irnos de aquí?, a cualquier lugar, pero por favor, intenta distraerme.
-Por supuesto, empieza a hacer frío, vamos a mí casa y cuando tu madre llegue a tu casa con Elena, te acerco.
-Vale, gracias Harry-dijo dándome un beso en la mejilla que hizo que me saliera una pequeña sonrisa.

Subimos al coche, intenté distraerla explicándole más o menos donde estaban los sitios a los que tendría que ir tarde o temprano, como el supermercado, o el centro comercial. Llegamos a casa, abrí la puerta y, desgraciadamente, todo estaba como lo había dejado.
-¡Mierda! Lo siento por el desorden –dije avergonzado
- No te preocupes, yo también soy muy desordenada.
Fuimos al salón y nos sentamos en el sofá. Aún no se había quitado mi chaqueta.
-¿Tienes frío?
-Un poco.
Me levante y fui a por una manta con la que nos tapamos los dos.
-Lo siento Harry.
-¿El qué?
-Siento que te esté produciendo tantas molestias, nada de esto es culpa tuya.
-Anda no digas tonterías, no me molestas para nada. Al contrario, tu compañía me agrada –dije con una sonrisa. Ella también sonrió. –Bueno y… ¿Tendrás hambre no? ¿Qué quieres cenar?
-La verdad es que sí, tengo mucha hambre mmm… ¿qué tienes?
-Tengo un teléfono, y el número de una pizzería.
-Jajajajaj me parece perfecto.
Me levanté y fui hacia el teléfono, llamé y me lo cogió una chica, parecía que había mucha gente en la pizzería, no se escuchaba casi nada, y me costo darle el pedido, estuvimos como 10 minutos hablando, hasta que al final lo conseguí. Colgué y me dirigí hacia el salón. Allí estaba ______, se había quedado dormida viendo la tele. Había sido un día muy duro y largo para ella. Me senté a su lado y me quedé mirándole durante los 15 minutos siguientes. Era preciosa. De repente sonó el timbre y se despertó de golpe.
-La pizza ha llegado, dormilona.
-¿Me he quedado dormida?
-Sí, pero no por mucho tiempo.
Me levante y abrí la puerta esperando que fuese el pizzero, pero no, era Louis. 
-Mmmm ya esta aquí papasito Louis!
-Jajajaj hola Louis, esperaba que fueses el repartidor de pizzas.
-¿¿Pizzas?? Mmmm, ¡me apunto a la cena!
Fui a cerrar la puerta cuando escuché a alguien…
-¡Espera! ¡Su pizza! –dijo el pizzero
-¡Por fin! Muchas gracias –le pagué y entré con la pizza al salón.
Allí estaban Louis y ______ hablando… 

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